Montreal está en la provincia de Québec, que es la parte francesa de Canadá. Yo pensé que ahí veríamos todas las señales de la calle y cosas así en francés y en inglés, pero no, todo está solo en francés, y la mayoría de la gente te habla primero en francés, y hasta que tú les hablas en inglés ya te contestan igual. Se supone que actualmente Montreal es la segunda ciudad de habla francesa más grande del mundo, obviamente después de París. Ahora entiendo como hay canadienses que no aprenden inglés nunca: si vives en Québec no lo necesitas para nada. Algo curioso es que hay gente de allá que se viene a Toronto a estudiar inglés.
Bueno, regresando al viaje, llegamos a Montreal como a las 6:30 más o menos, paramos a comer y de ahí nos fuimos al hotel. Por el precio que pagamos por el viaje, pensamos que nos iban a llevar a los hoteles más amolados que encontraran, pero en realidad nos fue bastante bien: nos quedamos en un Holiday Inn prácticamente en el centro de la ciudad. Estuvimos un rato en el hotel en lo que nos cambiábamos y por ahí de las 10 nos reunimos con nuestros paisanos y fuimos a dar una vuelta.
En esa semana hubo un festival de jazz en Montreal, del que ya sólo alcanzamos a ver un poco porque no termina muy tarde, pero se ve que estuvo bueno, jeje. Cierran varias calles y había muchísima gente. Mi impresión es que la ciudad no es tan multicultural como Toronto, no se ven tantos inmigrantes, y la mayoría de la gente tiene rasgos europeos. No se trata de ser malinchista, pero como dijo una amiga de Ydania: aquí la gente es más bonita que en Toronto.
Anduvimos caminando por la calle St. Catherine, una de las principales y donde hay varios antros. Una chica de las que iba con nosotros ya había estado antes en Montreal y conocía algunos lugares. Fuimos primero a uno pero como que no nos gustó, era de esos que hay que hacer fila un rato para llegar con el wey de la entrada y ya dependiendo de cómo te vea es si te deja entrar o no (y nosotros como que no íbamos muy elegantes que digamos), aparte cobraban cover. Caminamos un poco más y llegamos a un lugar que estaba mejor, lástima que no recuerdo el nombre. Era como un bar de varios pisos, y en el más alto tenían una pequeña pista de baile. Estuvimos un rato ahí y luego nos pasamos a la parte de atrás del primer piso, donde tenían unas mesas. Ahí comimos el poutini, algo típico de Montreal, que básicamente son papas fritas con dos tipos de queso.
La levantada estuvo buena porque teníamos que estar en el autobús a las 6:45. El problema fue que llegamos al hotel entre 4:30 y 5, y nos levantamos a las 6. Del hotel nos llevaron a dar una vuelta al Chinatown, que no sé si sólo vimos una cuadra o eso es todo lo que hay que ver, pero me pareció mucho más pequeño que el de Toronto.
De ahí fuimos a la catedral de Notre Dame, que por fuera no se ve muy especial pero por dentro es espectacular. Tiene varias pinturas y unas cuantas cosas de oro. Nos dijeron que es el lugar más exclusivo de Montreal para casarse, y que la ceremonia anda en unos cuantos miles de dólares. Por desgracia no dejan tomar fotos adentro, tratamos de tomar unas pero sin flash no salían bien, y con flash no se podía enfocar porque había que salir corriendo cuando se acercaba un señor a regañarnos, jeje. De la catedral nos fuimos a la Iglesia de Sait Joseph (o algo así) que está sobre el monte que le da nombre a la ciudad (Montreal = Monte Real = Mont Royal). Ahí no entramos porque cobraban 3 dólares y va contra mis creencias religiosas darle dinero a una iglesia. Estuvimos en la cafetería viendo el panorama hasta que regresamos al autobús.
Bueno, regresando al viaje, llegamos a Montreal como a las 6:30 más o menos, paramos a comer y de ahí nos fuimos al hotel. Por el precio que pagamos por el viaje, pensamos que nos iban a llevar a los hoteles más amolados que encontraran, pero en realidad nos fue bastante bien: nos quedamos en un Holiday Inn prácticamente en el centro de la ciudad. Estuvimos un rato en el hotel en lo que nos cambiábamos y por ahí de las 10 nos reunimos con nuestros paisanos y fuimos a dar una vuelta.
En esa semana hubo un festival de jazz en Montreal, del que ya sólo alcanzamos a ver un poco porque no termina muy tarde, pero se ve que estuvo bueno, jeje. Cierran varias calles y había muchísima gente. Mi impresión es que la ciudad no es tan multicultural como Toronto, no se ven tantos inmigrantes, y la mayoría de la gente tiene rasgos europeos. No se trata de ser malinchista, pero como dijo una amiga de Ydania: aquí la gente es más bonita que en Toronto.
Anduvimos caminando por la calle St. Catherine, una de las principales y donde hay varios antros. Una chica de las que iba con nosotros ya había estado antes en Montreal y conocía algunos lugares. Fuimos primero a uno pero como que no nos gustó, era de esos que hay que hacer fila un rato para llegar con el wey de la entrada y ya dependiendo de cómo te vea es si te deja entrar o no (y nosotros como que no íbamos muy elegantes que digamos), aparte cobraban cover. Caminamos un poco más y llegamos a un lugar que estaba mejor, lástima que no recuerdo el nombre. Era como un bar de varios pisos, y en el más alto tenían una pequeña pista de baile. Estuvimos un rato ahí y luego nos pasamos a la parte de atrás del primer piso, donde tenían unas mesas. Ahí comimos el poutini, algo típico de Montreal, que básicamente son papas fritas con dos tipos de queso.
La levantada estuvo buena porque teníamos que estar en el autobús a las 6:45. El problema fue que llegamos al hotel entre 4:30 y 5, y nos levantamos a las 6. Del hotel nos llevaron a dar una vuelta al Chinatown, que no sé si sólo vimos una cuadra o eso es todo lo que hay que ver, pero me pareció mucho más pequeño que el de Toronto.
De ahí fuimos a la catedral de Notre Dame, que por fuera no se ve muy especial pero por dentro es espectacular. Tiene varias pinturas y unas cuantas cosas de oro. Nos dijeron que es el lugar más exclusivo de Montreal para casarse, y que la ceremonia anda en unos cuantos miles de dólares. Por desgracia no dejan tomar fotos adentro, tratamos de tomar unas pero sin flash no salían bien, y con flash no se podía enfocar porque había que salir corriendo cuando se acercaba un señor a regañarnos, jeje. De la catedral nos fuimos a la Iglesia de Sait Joseph (o algo así) que está sobre el monte que le da nombre a la ciudad (Montreal = Monte Real = Mont Royal). Ahí no entramos porque cobraban 3 dólares y va contra mis creencias religiosas darle dinero a una iglesia. Estuvimos en la cafetería viendo el panorama hasta que regresamos al autobús.
La siguiente parada fue la Montreal Tower, que hicieron para los Juegos Olímpicos (del ’76 me parece) y se encuentra a un lado del estadio, y el Biodome, un zoológico que representa 4 diferentes medio ambientes y que está al pie de la torre. Por desgracia estábamos muy cansados y con mucho sueño como para entrar a las atracciones, así que nos quedamos descansando en el pasto junto al Biodome, durante la hora y media que estuvimos ahí. A las 11 regresamos al autobús y dejamos Montreal para ir a Québec City.
cuantos pisos tiene esta torre porfavor responde guillermo.morales09@hotmail.com
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