domingo, 26 de abril de 2009

Maid of the Mist

Si el jueves fuimos a conocer una de las maravillas de la ingeniería humana, ayer sábado tuvimos la fortuna de estar en una de las maravillas de la naturaleza: Niagara Falls, o sea, las Cataratas del Niágara.

Nos reunimos afuera del campus de la escuela en Eglington Ave a la 8:45 AM. Éramos me parece que 45 en total, y nos fuimos en un autobús amarillo de los de transporte escolar, como los que se ven en las películas. Ydania quería subirse a uno y por fin se le cumplió su sueño, jejeje.

Las cataratas están a unos 125 km de Toronto, así que aproximadamente es una hora y media lo que dura el viaje. Primero fuimos a un pequeño pueblo llamado Niagara on the Lake, que está a orillas del lago Ontario. Llegamos como a las 10:30 o 10:40 y nos dijeron que estaríamos ahí hasta las 12:30. En el pueblo no hay gran cosa, unas cuantas tiendas y poco más, aunque es muy pintoresco. Nos pasamos el rato tomándonos fotos en la orilla del lago.

NOTA: Cuando escriba CAD, significa dólares canadienses. Hay un widget a la derecha pa que vean cuando es en pesos, según Yahoo!.

A las 12:40 (siempre hay gente que llega tarde) salimos de ahí y enfilamos hacia Canada One Outlet Store, que es un conjunto de tiendas de varias marcas muy conocidas, supuestamente a precios más bajos que en otros lados. Hay tiendas de Sony, Rebook, Nike, Guess, Tommy Hilfiger, Liz Claiborne y varias otras más, creo que son casi 40. Por desgracia estuvimos poco tiempo, llegamos casi a la 1 y teníamos que estar en el autobús a las 2:15. Por más que anduvimos corriendo, no nos dio tiempo de recorrer todas las tiendas. Yo que soy codo y casi no me gusta usar cosas de marca, sucumbí a la tentación y me compré unos tenis Nike (57.62 CAD) y una chamarra Tommy que me gustó mucho (76.83 CAD). Ydania andaba buscando una chamarra roja y ahí mismo en la tienda de Tommy se compró un abrigo rojo muy padre. Nos fuimos corriendo al camión y llegamos exactamente a las 2:15, cuando ya todos estaban arriba, jeje, ahora fuimos los últimos, pero llegamos exactos, ni un minuto tarde =).

Ya de ahí nos fuimos ahora sí a la ciudad de Niagara Falls, que yo pensé que sería una ciudad pequeña cerca de las cataratas, pero no. Sí es una ciudad pequeña, de algo más de 80 000 habitantes, pero tiene una calle donde se concentran todas las atracciones turísticas: hay varias casas del terror, cines, restaurantes, una rueda de la fortuna enorme, etc. A un lado de esa calle está un Hard Rock Café, un Planet Hollywood y muchos hoteles de las cadenas más conocidas. Un detalle curioso es que la ciudad creció alrededor de las cataratas, y como éstas y el río marcan la frontera entre Canadá y E.U., la ciudad se divide, dando lugar a que existan en realidad 2 ciudades: Niagara Falls, Ontario, CA y Niagara Falls, Nueva York, E.U.

Bajando por esa calle, finalmente llegamos a un boulevard que bordea las cataratas. Desde que veníamos bajando se alcanzan a ver las cataratas, y es un espectáculo increíble. No son las más altas del mundo (dicen que en su punto de máxima altura alcanzan unos 75 metros) pero son muy, muy impresionantes. Nos bajamos del autobús y aquí nos dieron chance de quedarnos hasta las 6:30. Caminamos por un sendero que va por toda la orilla del risco, y pudimos apreciarlas cataratas en todo su esplendor. La fuerza que lleva el río al acercarse a la caída obviamente es tremenda (nos dijeron que hay 2 hidroeléctricas que la aprovechan) y es espectacular ver como se forma una bruma/niebla (no sé exactamente como llamarle, pero en inglés es “Mist”) cuando el agua cae. De ahí viene el nombre del barco que hace el recorrido cerca de las cataratas y que sirve de título para ésta entrada: el Maid of the Mist.

Después de tomarnos muchas fotos con las cataratas y un arcoiris que se forma abajo, nos dirigimos al embarcadero. Los tickets cuestan 14.50 CAD, y la verdad el recorrido, aunque es muy breve (no más de 20 minutos), vale muchísimo la pena. Los tickets se compran en una taquilla sobre el risco, por lo que luego hay que bajar por una rampa y tomar un elevador que nos llevó abajo, a sólo unos metros sobre el nivel del río. Nos dieron unos impermeables y esperamos unos 10 minutos a que estuviera listo para salir unos de los barcos (mientras uno está en la base de la catarata, el otro está llenándose en el embarcadero. Son 4 barcos, 2 del lado de Canadá y 2 del lado de E.U.). Se me pasaba explicar que hay 2 cataratas, la primera es un poco más pequeña y se encuentra completamente del lado de E.U., la segunda es la grande y está repartida mitad y mitad. Pasamos cerca de la primera y enseguida se siente el frío por la brisa y nos llenamos de agua. Ydania trató de tomar algunas fotos pero fue realmente difícil. Llegamos a la segunda catarata y parecía que se nos dejaba venir una lluvia torrencial. El viendo pegaba muy fuerte y no se podía ver casi nada, de todos lados nos caía agua. Hay un momento en que nos alejamos un poco de la caída y por fin pudimos apreciar dónde estábamos. Incluso se puede ver como se forman pequeños remolinos en el agua. El barco permanece cerca de la catarata unos 5 minutos, después de eso da la vuelta y regresa al embarcadero. Aunque era difícil poder ver, y nos dimos una tremenda mojada, es una experiencia increíble estar tan cerca. Es por eso que digo que vale mucho la pena subir al bote.

Después de salir de ahí anduvimos un rato caminando por algunas tiendas, fuimos a comprar unas rebanadas de pizza para comer y ya eran poco más de las 6, así que nos fuimos para el autobús. El viaje nos costó 35 CAD + 1 CAD de propina para la chofer, lo que no se me hizo caro considerando que nos llevaron a 3 lugares. Nos quedamos con ganas de ir de nuevo, tanto a las cataratas como a las tiendas, jejeje, espero que podamos hacerlo antes de regresar a México.

Finalmente llegamos a Toronto poco después de las 8 PM, y nos dimos cuenta de que tuvimos mucha suerte, porque aquí el clima se había descompuesto. Aunque amaneció bien, por la tarde estuvo lloviendo. Afortunadamente, nosotros tuvimos un día soleado en las cataratas, y un excelente viaje que disfrutamos mucho.

Todas las fotos en Facebook


Ydania y yo con el lago Ontario de fondo, en el pueblo de Niagara on the Lake.

Panorámica de las cataratas en el momento que llegamos.


Ydania y yo, con las cataratas de fondo.







Ydania con las cataratas y el arcoiris que se forma.


Yo, con las cataratas y el arcoiris.



Uno de los Maid of the Mist, en los que se hace el recorrido.


Ydania y yo, empapados a bordo del Maid of the Mist, regresando al embarcadero.

viernes, 24 de abril de 2009

The top of the world



Ayer jueves fuimos a visitar una de las Siete Maravillas del mundo moderno, según la Sociedad de Ingenieros de América (creo que así se llama la organización, no recuerdo bien): la Canadian National Tower, más conocida simplemente como CN Tower.


Nos anotamos en la escuela para ir a la torre, previo pago de 15 dólares. Éramos unos 10 estudiantes y un maestro que fungió como guía. Nos reunimos en la escuela alrededor de las 4 PM, tomamos un Subway, nos bajamos 11 estaciones después y al salir a la superficie ya teníamos a la vista la torre. De ahí caminamos unas 5 cuadras hasta llegar a la entrada. Yo había leido en alguna página el comentario de una persona que decía que si miras hacia lo alto de la torre desde el suelo, hasta te puedes marear, jeje. A mi no me pasó, pero les aseguro que es algo impresionante. Incluso viendo la torre desde abajo da la impresión de que no fuera tan alta, tal vez unos 250 o 300 metros cuando mucho, más o menos lo que mediría un edificio de unos 90 – 100 pisos, pero la realidad es muy diferente. Desde la base hasta la punta de la antena, que también funciona como pararayos, la torre mide 553 metros.


Al entrar vimos que el precio normal de un boleto es de unos 20 dólares, así que sí conviene ir en las excursiones de la escuela para ahorrarnos un poco. Antes de llegar a los elevadores pasamos por un sistema de seguridad, que me recordó al chequeo que te hacen en la planta nuclear de Laguna Verde para medir la radiación y ver si te dejan salir o no, jeje. Aquí te paras en medio de unos pequeños tubos que disparan un chorro de aire en tus costados, mientras una cámara te graba. Según dijo uno de los empleados, con ese sistema se puede detectar cualquier clase de arma o explosivo, sin necesidad de usar rayos X.


Ya que pasamos eso llegamos a los elevadores, donde hay que hacer cola un rato porque la torre es una atracción muy visitada. Después de unos minutos pudimos entrar al elevador y subir. Se demora casi un minuto, y como tiene ventanas, se puede apreciar una gran vista de la ciudad mientras vamos subiendo. Hasta se me tapaban los oidos, jeje. El observatorio a donde subimos está a unos 350 metros de altura. Existe uno que se encuentra 100 mts más arriba, llamado Sky Pod, pero cobran unos 15 dólares extras por subir ahí, así que nos quedamos en el primero.


La vista es algo increíble, es difícil describir la sensación de ver desde arriba los rascacielos del centro. Se puede apreciar toda la ciudad y el lago Ontario. Hay un nivel unos 8 mts más abajo, en el que una parte del suelo es de cristal. Te puedes parar en él y ves hacia abajo. A mi, que tengo miedo a las alturas y me da vértigo ver hacia abajo desde un tercer piso, me costó pararme en el vidrio, jajaja, casi me temblaban las piernas esperando a qué hora se rompía el suelo y me caía. Afortunadamente, dicen que esa sección está diseñada para soportar el peso de hasta 14 hipopótamos. Hay unas puertas para pasar a la parte exterior de ese nivel, donde ya no hay vidrios que te protejan del aire. Las corrientes allá arriba son muy fuertes, sentía que el frío me pegaba cañón, pero lo aguantaba con gusto con tal de poder estar ahí. Creo que tendré que volver a ir antes de que dejemos Toronto, jeje.


Ya después bajamos a la tienda de recuerdos, donde anduvimos viendo varias cosas, nos tomamos una foto con un oso vestido con el uniforme de la Real Policía Montada de Canadá y finalmente compramos unas playeras y unas gorras.


Pongo algunas fotos aquí y las demás estarán en el álbum de Facebook


Todas las fotos en Facebook

http://www.facebook.com/album.php?aid=2024579&id=1177489825&l=10ba08c729

Información sobre la Torre CN

http://es.wikipedia.org/wiki/Torre_CN


El viaje para mañana sábado… ¡¡¡ las Cataratas del Niágara !!!



Vista de la CN Tower cuando salimos de la estación del Subway.


Yo, parado a un lado de la base de la torre.

Una foto del centro de la ciudad, desde el primer observatorio.

Ydania, sobre el suelo de cristal. 342metros más abajo, la calle.


Los dos afuera del nivel del suelo de cristal, con el viento pegando duro.

En la tienda de recuerdos, con el oficial Oso, de la Real Policía Montada de Canadá.

Ydania con el oficial Oso.

A day in the Mall

Bueno, ésta entrada corresponde al miércoles 22, pero no había podido publicar por cuestiones de tiempo.


La escuela va bien. El sistema es diferente de lo que uno está acostumbrado. Me refiero a que me dan una lista de materias y yo escojo las que quiera, más o menos como era en el Tec, pero con la diferencia de que aquí no hay prerrequisitos ni nada así, las clases se pueden combinas como sea y se pueden cambiar en cualquier momento. Como yo pagué por 12 semanas de 4 horas diarias, tengo chance de tomar 4 clases, así que elegí una de TOEFL, Gramática, Pronunciación y Listening.

La de TOEFL no me gustó, porque se basaba en escribir un ensayo. Eso es bueno, pero siento que es mejor practicar lo hablado y ya luego pasar a lo escrito, así que la cambié por una de conversación, que está mejor, se elige un tema cualquiera y todos vamos opinando. La de Gramática era de a fuerzas porque es lo que más me falla, y lo chistoso es que soy el único en la clase, jajaja, pero ps cuando menos así puedo preguntar bastante y nadie me interrumpe. La de Pronunciación está interesante, el profe es un desmadre, y como hay gente de muchos países, cada quien tiene dificultades para ciertos sonidos específicos, no es lo mismo nuestro caso que el de los brasileños, japoneses o franceses, por mencionar las nacionalidades de algunos de mis compañeros. Y por último la clase de Listening obvio es más pasiva, básicamente trabajamos con programas de radio y episodios de Friends para ver que tanto captamos, la maestra nos corrige y explica el vocabulario que no sepamos.


Saliendo de la escuela nos fuimos a Eaton Centre, un centro comercial que no sé si sea el más grande de Toronto, pero realmente sí es bastante grande. Ocupa una manzana, tiene como 5 pisos y está conectado a 2 estaciones del subway. Ahí nos pasamos toda la tarde, obvio viendo sin comprar jeje porque hay que cazar los precios, la mayoría de las cosas por acá son bastante caras. De lo poco que he visto más barato son algunas cámaras fotográficas y laptops, pero estoy seguro que los precios que he visto son sin impuesto.

Ésa es una cuestión importante aquí, tienen una carga de impuestos muy grande. Absolutamente todo tiene impuesto, como en México con el IVA, pero ya me ha tocado comprar algunas cosas que tengas 2 impuestos, uno de 5% y aparte uno de 8%. No sé bien cómo está éste asunto, pero sé que hay impuestos mayores que esos.


Tuve la oportunidad de entrar a una Apple Store, lo que sirvió para aumentar la calentura que tengo de comprar una Mac. Ya que hayamos rentado un lugar haré cuentas pa ver si me alcanza, jeje. También estuvimos un rato en una librería llamada Indigo, del tipo de Sanborns pero más grande. Lo chido es que adentro hay un Starbucks, y puedes agarrar cualquier libro de los anaqueles, te comprasen café y te buscas una mesita, silla o te sientas en el suelo a leer, jeje, casi parece biblioteca. Ahí encontré mi paraiso anhelado: cientos de comics de todas las editoriales, en ediciones sencillas, de pasta dura, etc. De momento no compré nada, pero al final será difícil decidir entre la Mac o una buena cantidad de comics.


Pongo algunas imágenes, pronto subiré las demás a Facebook.



Una vista de algunos edificios afuera del Eaton Centre.

Nosotros afuera del Eaton Centre.

Una vista del interior desde uno de los pisos superiores.

Información sobre el Eaton Centre
http://es.wikipedia.org/wiki/Toronto_Eaton_Centre

lunes, 20 de abril de 2009

First day of school

Increíblemente, la levantada no fue tan difícil como la esperaba, aunque fue a las 6:15 am y con una temperatura en el exterior de unos 5°. Lo bueno que en la casa tenemos fácilmente 10° más, por lo que se está a una temperatura agradable, y por lo mismo se siente mucho más el cambio a la hora de salir a la calle. Me puse una playera, encima una playera más gruesa de manga larga, encima una camisa como de franela pero delgada y de manga larga también, y encima una chamarra gruesa. Unas calcetas aparte de los calcetines, un pantalón de mezclilla y estrené mi gorro. Ya listo, me aventuré a la calle.


Se sentía bastante frío, pero no fue tan duro como yo esperaba. El gorro (regalo de mi suegra, por cierto, gracias!!!) me ayudó bastante a conservar la sensibilidad en las orejas, pero mi nariz y mis cachetes sufrieron los estragos del aire frío. A las dos cuadras de caminar, ya no sentía nada en la cara. Lo peor es que amenazaba con llover. Justamente cuando llegué al homestay de Ydania fue que empezó la lluvia, nos fuimos con un paraguas que medio nos cubría, y que lo teníamos que cuidar porque de repente soplaba el aire y casi se me iba volando.


Nos fuimos en el Subway y nos hicimos media hora. Le calculamos bien el tiempo porque llegamos a la escuela exactamente a las 8:30. Nos pusieron un examen para ver como andamos, Ydania se quedó en ese edificio y a mi me mandaron al de Yonge St, que es el de los niveles avanzados (a huevo, si aunque a veces lo parezca no soy tan wey). Me dieron una lista de materias para que escogiera las que quisiera. Como pagué por 4 horas diarias, pues puedo agarrar 4 materias. Escogí Gramática, Pronunciación, Listening y una de preparación para el TOEFL (pa mejorar mi score de 607!!!).


Las clases están bien, son parecidas a las de Harmon Hall. Obvio te hablan siempre en inglés, y te dicen que no trates de traducir nada a tu idioma, que te esfuerces para que empieces a pensar en inglés (lo mismo que te dicen en Harmon). Me dejaron un poco de tarea que aún no decido si haré o no, jeje. La escuela está bien, no es lujosa ni nada, pero yo tenía la idea de que sería más chafona, así que me dio una buena impresión hoy. Tienen muchas actividades extraescolares calendarizadas, y hay varias que me laten mucho, lo único que me faltará será tiempo (pero eso se arregla) y dinero (aquí ya hubo pex).


Saliendo, a la 1 P.M., fui a buscar a Ydania al otro edificio (a 3 cuadras) bajo una buena lluvia. Por esos azares del destino, ella también me fue a buscar, así que yo llegué a su edificio y ella al mío, a toda madre. Pensé que a lo mejor estaba reponiendo la clase de las 9, que no tuvimos porque hicimos el examen, cuando de repente la veo llegar chorreando agua, se regresó a buscarme, por eso la quiero, chingao.


Nos fuimos a un centro comercial que está en la esquina, más que nada para refugiarnos de la lluvia y el frío. Anduvimos dando unas vueltas y luego nos fuimos a tomar el Subway, luego un camión, y luego otro camión, para ver como son las rutas. Ya sabíamos ir y venir en Subway, y ahora ya sabemos también en camión.


Llegamos temprano a nuestros respectivos homestays, y yo me la pasé echando la hueva, viendo anuncios de departamentos en renta a ver si encontraba algo bueno (lease “barato”) pero ps la neta están bien caros. Después de un baño, la cena y un rato de medio entenderme con Abdullah, me subí a mi cuarto pa escribir éstas líneas, y de paso pongo unas fotos pa que vean como es el lugar donde estoy viviendo ahorita. Luego pondré unas del resto de la casa.



Al fondo, la puerta del cuarto, y a la derecha, la puerta del closet.

Mi escritorio, con la laptop, unos cuantos cables y chucherías varias.

Mi cama, las dos ventanas, cerradas por supuesto porque hace un chingo de frío. En el suelo una de mis maletas, y sobre la mesita, artículos de aseo personal.

domingo, 19 de abril de 2009

First day in the big city

Bueno, pues por fin el primer día en Toronto. Como ayer llegué de noche, me quedé en la casa, pero hoy sí me aventuré a salir a conocer la ciudad. Después de algunos problemas para bañarme (porque no le encontraba como hacer que el agua saliera por la regadera en vez de por la llave de la tina) y un desayuno rápido, me lancé a buscar a Ydania. En el mapa no parecía que estuviera tan lejos su casa de la mía, pero en la realidad sí lo está. Según Google Maps, el recorrido a pie es el siguiente:

1838 Dufferin St (Mi homestay)

1. Continúa hacia el sur en Dufferin St hacia Cloverlawn Ave 0,4 km
2. Gira a la izquierda en St Clair Ave W 1,4 km
3. Gira a la izquierda en Humewood Dr. El destino está a la derecha.0,2 km

27 Humewood Dr (Homestay de Ydania)

Lo que nos da un total de 2 km, cosa que no caminaba desde los tiempos que me iba y regresaba caminando del tec, jaja.

Para acabarla había unos 12° más o menos, que como yo rara vez los experimento, no sabía a lo que me enfrentaba. Iba a salir de la casa con una playera y encima una más gruesa de manga larga, cuando Francis (la dueña del homestay) me dijo que mejor me llevara algo más. Como yo me sentía mucha madre, más chingón que un esquimal, sólo agarré una camisa de manga larga, ni muy delgada ni muy gruesa, me la puse y salí.
Apenas bajé los 8 o 9 escalones a la calle, me di cuenta de mi error, sentí un madrazo de aire frío que casi me congela las orejas, pero como no iba a retroceder, el orgullo me dio calor suficiente para seguir caminando.

Llegué al homestay de Ydania con muchos esfuerzos, prácticamente dando las nalgas y al 2x1. Ella está con una señora que era maestra y tiene una hija. Se hospedan también 2 chicas coreanas, una que ya maneja bien el inglés y habla rápido, y otra que apenas y habla unas cuantas palabras.

De ahí nos fuimos caminando hasta los campus de la escuela, para saber como llegar mañana. Para eso teníamos que recorrer Saint Clair Ave West hasta llegar a Yonge St, doblar a la izquierda y seguir hasta llegar a Eglinton Ave. Nuevamente, se dice fácil, pero fueron 4.6 km según Google Maps. La neta el frío se sentía perro, con unas ráfagas de aire ocasionales que lo hacían pasar de “frío perro” a “frío de la chingada”, pero ps ni modo, hay que acostumbrarse porque se espera que Lunes, Martes y Miércoles la temperatura sea más baja, y que llueva.

Lo bueno que no tuvimos problemas en encontrar el primer campus sobre Yonge St, luego doblamos en Eglinton Ave y enseguida se ve el otro edificio, que es el principal, y donde nos tenemos que presentar mañana a las 8:30. De regreso caminamos otro poco por Yonge St hasta una estación de Subway (o metro, pa nosotros jeje). Queríamos regresarnos por ahí para ver cómo vamos a ir mañana a la escuela.

Por cierto, el pasaje en Canadá es carísimo. Compramos un Metro Pass, válido por una semana, que nos da derecho a usar el Subway y los autobuses todas las veces que queramos durante la semana, de lunes a domingo. Nos costó la módica cantidad de 32.25 CAD, o sea como 350 pesos. Como su vigencia empieza mañana, el viaje de regreso al homestay de Ydania lo tuvimos que pagar en cash, a 2.75 CAD por cada quien, unos 30 pesos. El Subway y los camiones cuestan lo mismo, y allá en Mina que nos quejábamos cuando le subían 50 centavos a los camiones.

Pasé a dejar a Ydania y me fui caminando a mi homestay. Llegué y ya casi estaba lista la cena. No estoy muy seguro qué era, pero ps hay que comer. En la mañana desayuné huevos, que no me gustan y en mi casa nunca como, pero acá hay que adaptarse a lo que haya. Luego de cenar estuve platicando un rato con Abdula, el chavo de Arabia Saudita. O más bien tratando de platicar, porque él habla y entiende muy poco todavía, lleva apenas 2 semanas acá, pero entre palabras sencillas y algunas señas me estuvo contando cómo le ha ido en la escuela, y yo le estuve contando un poco de México. Ya luego le preguntaré sobre su país.

Es así como después de casi un cuarto de maratón (calculo que fueron unos 9.5 km en total) ando madreado y ya no debo demorar en acostarme, porque mañana me tengo que levantar bien tempra, para pasar por Ydania a las 7:30 y que lleguemos a tiempo a la escuela. Definitivamente la levantada va a ser una chinga.

sábado, 18 de abril de 2009

The journey begins

Pues como dice el título, el viaje comienza.


Primero que nada gracias a mis cuates Daniel, Chano, Gary y Karla que me fueron a despedir a la central de Coatza.

Después de un viaje de 8 horas aprox. en ADO de Coatza al D.F., llegamos a la entral TAPO con una temperatura de unos 15 - 17°, se sentía un poco de frío pero ps tranquis. Nos lanzamos al aeropuerto en un taxi de la TAPO (ni madres que nos aventábamos a la aventura de agarrar uno afuera, jaja) y llegamos a la puerta internacional de Mexicana. La documentación fue rápida, yo esperaba que tardara más, y no nos pusieron peros con las maletas de mano, ni siquiera con la mía que se pasaba del peso y las medidas, neta que tuvimos suerte.


De ahí nos la pasamos recorriéndole aeropuerto, viendo las casas de cambio a ver donde convenía más comprar los dólares, y me di cuenta que conviene un negocio de esos, hay algunos bien ratas. El viernes el dólar canadiense andaba porlos 10.85 pesos más o menos, y en algunos lugares lo daban hasta en 11.90, inches ratas. Por fin encontramos una donde lo daban a 10.95 y ahí nos despedimos de nuestros queridos pesos.


Luego desayunamos y nos fuimos a buscar la puerta donde íbamos a abordar. Eso fue un desmadre, porque nos mandaron a la 19, de ahí yo escuché que anunciaron el vuelo pero no estaba muy seguro, así que le preguntamos a una señora de las que dan informes (que por cierto hay muchos trabajadores en el aeropuerto que están en silla de ruedas, que buena onda que les den chamba y no los bateen por eso) y nos dijo que normalmente esos vuelos salían en las puertas de la 30 en adelante. Así que ahí vamos cargando maletas hasta la puerta 30, donde afortunadamente Ydania le preguntó a otra señora (yo no puedo hacer eso, ya saben, un hombre nunca se detiene a pedir direcciones, jajaja) y nos dijo que no creía que fuera en esas puertas. Lo fue a checar y resultó que estábamos mal, teníamos que regresar a la puerta 23. Se dice fácil, pero no hablamos del aeropuerto de Canticas, aquí no hay 2 metros de separación entre puerta y puerta, así que vamos de regreso hasta la 23, y afortunadamente ya ahí nos quedamos.


El vuelo estuvo bien, unas 4 hrs y 15 minutos. Se sentó con nosotros un tipo de Toronto que lo mandaron a México a aprender español pa su chamba, pero lo único que sabía decir era “buenos días”,”buenas tardes” y “una cerveza por favor”, jajaja, pero ps creo que ya con eso es lo más importante no? Nos dieron una hojita para llenar con nuestros datos, para entregarla en inmigración.


Ya llegando acá a Toronto ps el aeropuerto está chido, casi nos perdemos, aunque básicamente es ir casi todo derecho y siguiendo los letreros, pero ps se camina bastante y pensábamos que ya íbamos mal. Llegamos a donde nos revisaron el pasaporte y la hoja que llenamos en el avión, nos preguntaron a qué veníamos a Canadá, dónde íbamos a estudiar, etc. Luego pasamos a Inmigración, donde hicimos cola un rato y nos preguntaron lo mismo, pero como que más a conciencia. Ahí sí me pidieron la carta de aceptación de la escuela y los datos del homestay donde estoy. Afortunadamente no hubo pex y enseguida me sellaron el pasaporte con la fecha de hoy y la fecha que tengo de límite para estar acá: 17 de octubre. A Ydania le preguntaron más cosas que a mi pero tampoco tuvo problemas.


Ya de ahí pasamos por el equipaje y salimos a buscar un taxi. No cabe duda que uno no sabe lo que es vivir bien chingao, fuimos a ver los taxis y le dije a Ydania “nel, éstas son las limosinas (porque también se pueden rentar limosinas pa que te lleven, eh?) y han de estar bien caras”, pero ps resultó que esos eran los taxis. Uno acostumbrado a ver Tsurus y Atos, y ps de repente me dicen que los taxis son Lincoln y me doy cuenta de que me hace falta viajar un chingo. Íbamos de a jefes en nuestro coche chingón, con GPS de pantalla táctil y todo, a 120 en una avenida de 8 carriles que va elevada sobre las calles normales, y con tristeza me di cuenta que mi ranchito nunca va a estar así .


Ydania se quedó en su homestay y yo me vine al mío. Está chido, hay un estudiante de Arabia Saudita que llegó hace dos semanas, buena onda pero no habla casi nada de inglés, pero está en la misma escuela que yo, así que ya tengo quien me enseñe como llegar. Creo que hay una chava también, pero a ella no la he conocido. La jefa de la casa también es buen pex, estuvimos platicando un rato y ps estoy contento de ver que puedo entender todo lo que me dicen y de que, aunque mi pronunciación está jodida y cometo muchos errores de gramática, ellos también me entienden.


Por cierto, no es comercial pero hablé a mi casa por Skype y me salió barato, menos de 1.50 pesos el minuto, que se me hizo buen precio.


Ése es el relato de mi primer día por acá, trataré de seguir escribiendo pero ps a ver si no me da hueva luego jejeje.


Una foto del aeropuerto de México desde nuestro avión.



El aeropuerto de Toronto a la hora que íbamos llegando.



Foto de la tore de control, desde un pasillo por donde se va a Inmigración.



El avión en el que volamos.