jueves, 21 de mayo de 2009

Home, New Home

El jueves 14 fui a una actividad con algunos compañeros de la escuela. Dicha actividad consistió en un par de juego de Laser Quest. Dicho juego se trata de que cada quien se pone un chaleco con unos sensores, y tiene una pistola de luz, todos se meten a un escenario diseñado como un laberinto y hay que dispararle a los demás directo a los sensores (hay 4: uno en cada hombro, uno en el pecho y uno en la espalda). Cuando alguien te dispara, tu arma se queda inútil por 5 segundos. Se gana puntos cada vez que se le da a alguien, y se pierden cada vez que alguien nos da. Yo lo jugué una vez que fui a Cancún, allá por 1997, y me gustó.
Aquí fueron 2 juegos, cada uno es de unos 20 – 25 minutos aproximadamente. En el primero me fue bien porque puse en práctica lo que he aprendido en incontables partidas de Call of Duty: buscar el terreno alto y disparar desde ahí. El escenario tiene 2 niveles, así que me fui al segundo y desde ahí anduve cazando gente. Al final terminé en 2° lugar, de 27 J. En el segundo juego valió madre el asunto, porque tuve a dos pendejos detrás de mí todo el tiempo que se la pasaban disparándome en la espalda, y por más que trataba de hacer puntos, me restaban muchos por las veces que ellos me pegaban. Al final acabé en el lugar 13, también de 27.
El mismo profe que nos llevó ahí, también está organizando una ida a jugar Paintball (o gotcha como le llamamos en México) para la próxima semana, así que ese mismo día me apunté saliendo del Laser Quest. Fuí el número 13 en la lista, así que se debe poner bueno porque seremos varios, y como todos me han dicho que ahí los disparos duelen, jugaremos más en serio, jeje.

Pasando al asunto que da título a ésta entrada, el sábado 16 fue el gran día, por fin dejamos los homestay y nos mudamos a nuestro reluciente, amueblado, barato y privado (aunque luego resultó que ni tan privado) Basement apartment (o sea, apartamento en el sótano). Para que no hubiera mucho problema, hicimos la mudanza en 2 partes: primero, me fui al homestay de Ydania, y llevamos todas sus cosas al apartamento. Ya después nos fuimos a mi homestay, recogimos mis cosas y las llevamos. No estaban ni Abdullah ni Mark, así que sólo pude despedirme de Francis. No puedo decir que la extrañaré, pero siempre me ayudó y me trató muy bien.

Después de dejar las cosas nos fuimos a comprar todo lo que necesitábamos para instalarnos, artículos de limpieza, comida, etc. Decía que el apartamento no resultó ser tan privado porque no todo el sótano es de nosotros. Yo había entendido que sí, pero a la hora de la hora resultó que no. Al entrar hay un pasillo, del lado izquierdo hay una puerta y al fondo una cortina. La puerta da hacia la casa, y es por donde bajan nuestros caseros, porque tienen un congelador aquí abajo donde guardan comida. Detrás de la cortina es donde empieza en sí nuestro espacio, que consiste en una cocina con una mesita y 4 sillas, un baño y una recámara. La verdad el espacio es agradable, y a pesar del detalle de que lo único que nos separa de la casa es una cortina, no nos podemos quejar. Está completamente amueblado y hasta tenemos tina en el baño (creo que aquí casi todas las casas tienen baño con tina), tenemos refrigerador, estufa, utensilios de cocina y el cuarto, aunque no es grande, sí es suficiente para lo que necesitamos. Ya veremos que tal nos va en ésta nueva aventura.

Éste es el equipo con el que se juega Laser Quest.



Ésta es la entrada a nuestro departamento. Éste es el sótano, y detrás de la cortina es el área que nos corresponde a nosotros.



Nuestra cocina.


El cuarto.


Y el baño.

1 comentario:

  1. La reeeeeeeeeetaaaaa! bueno, sólo si no te pones a llorar si te gano... tu vieja maña!!! XD

    Pa' que recuerdes como te hacia pedazos en golden eye... hahahaha

    Saludos compa, y felicidades por el nuevo depa.

    ResponderEliminar